5.3.05

La vida de mi perro RABITO

Siguiendo la estela confortable de la serie "Reciclaje intelectual", procedo a postear la segunda parte de la aclamada Soy feliz de ser una persona normal (la vil secuela anunciada, y que tuvo en su día un gran fracaso de critica y público). Si alguien no ha leído la primera parte seguramente no entenderá nada, o ahora que lo pienso, a la primera parte que le den morcilla con arroz.

LA VIDA DE MI PERRO RABITO
Todo empezó una tarde lluviosa de marzo, mi madre biológica entro en la panadería del barrio para comprar un pan de payes (mal cortado) de medio kilo. Fue entonces, mientras comentaba con la pescadera que la despachaba, que el problema crónico de la piratería en internet se debía a los movimientos corporativistas que hacían las grandes multinacionales por tal de mantener sus monopolios abusones y que el “¡¡Qué me dices!!” era una tapadera del Opus Dei, que se le acerco una vecina que solo conocía de vista (y de oír que su hija era un pendón desmelenado) que le dijo:
-Hola, que tal vecina de rellano y ático pa colgar la ropa? Has visto que bonitos cachorros tengo?
Y le mostró una cesta llena de perritos de apenas unas tres semanas.
-OH, que bonitos chuchos caninos. De donde los has sacado?
-Son de mi perrita Lasi, que ha tenido una camada de nueve ejemplares.
-Todos estos son de la misma perra? Pero aquí solo hay siete.
-Si bueno, resulta que uno se me coló en la trituradora Mulinex y nos lo cenamos en la salsa y otro se cayó en el retrete y tuve que tirar de la cadena antes que me lo llenara todo de mierda.
-Jope tía, pero que bestia y cabrona eres.
-Que va mujer, si a esta edad no se enteran de nada, que no saben ni sentarse ni dar la patita, por mucho que se lo digas.
-Pero vecina, aquí hay un Setter, un pastor alemán, un salchicha, un Chihuahua, un pequines, uno que no tiene ni raza y un… un gato???
-Si ya... es que mi Lasi se escapa mucho por las noches y se nos olvido de castrar al gato.
-¡¡Joderrr, tú perra es mas puta que tu hija!!
-Perdón???
-No, nada nada, bueno me tengo que ir que los semáforos no paran de cambiar de color.
-Espera mujer, te vendo un perrito por 100 euros.
-eh? No gracias, que luego hay que cuidarlos mucho, sacarlos a pasear, darles de comer, vacunarlos, y todo eso es un pastón.
-Que va mujer, hay mucha gente que tiene animales y pasan de ellos como de la mierda.
-Como… como dices?
-Si hombre, si cada año son abandonados mas de 30.000 perros cuando llega el verano, hoy en día las mascotas solo te tocan los cojones si les dejas hacerlo.
-Pero que clase de memeces estas diciendo? Quien te crees que soy yo?
-Tú? Pues la madre del ñiñato subnormal ese que estudia teología y trabaja en un videoclub porno. No? O me confundo? Y tú otro hijo el autista, pero si a los deficientes mentales les va de coña eso de tener un animalito, ya que al no tener amigos, estos les dan mucho cariño.
-Va mujer del demonio, dame un puñetero perro, que con lo bestia que eres, eres capaz de tirarlo a la vía del tranvía. Pero de los 100 Euros ni hablar del peluquín.
-De acuerdo, de hecho yo no necesito el dinero porque toda la familia, incluidos los gemelos de 6 años, trabajamos en casa cosiendo zapatos deportivos para la NIKE, a medio Euro por docena. Cual quieres??
-hmmm… Dame al bastardo sin raza que no huele a cerveza.
-Toma, se llama Escroto Gilipollas, y no se vale cambiar el nombre que después se traumatiza.
-Escroto gilipo… ¡¡y un jamón!! Trae paca, que ya le pondremos el nombre que queramos, joder… que rabo tiene el jodido.
Así fue como RABITO entro en nuestras vidas, nuestra familia tenía un miembro más. Bueno no, de hecho nos quedamos igual, porque mi padre no quería el perro en casa, porque tenia alergia a los gatos y mi madre se havia empeñado en que durmiera en su lado de la cama.
Nos hizo un ultimátum:
-El perro o yo?
Perdió la votación por unanimidad, incluso él mismo se equivoco, y voto que se quedara el perro. RABITO fue el único que se abstuvo porque no entendía la pregunta y se estava follando un cojin.

Desde entonces los días pasaron apacibles en casa, aunque se reventaron las tuberías y tuvimos medio comedor inundado con cortocircuitos en los retretes, nos desvalijaron el piso tres veces y violaron a la abuela por error (el violador se equivoco de piso), estábamos felices con nuestra nueva mascota.

RABITO era muy divertido, siempre se escapaba y venia a casa todo contento con algo en la boca. Una pelota de tenis (homologada), una cartera llena de dinero, un condón usado, una pierna ortopédica que parecía que alguien estava usando unos minutos antes, una placa de policía, una porra de policía y una arma reglamentaria del mismo policía. Al final, nos llamaron de la Comisaría muy amablemente, para preguntarnos si estábamos comprando un agente a plazos y que ya estaban hasta los cojones de nuestro puto perro asqueroso. Y que si no nos lo llevábamos del barrio lo tendríamos que sacrificar.
La presión del vecindario era asfixiante, nadie quería a nuestro RABITO, era un incomprendido, un desterrado de una sociedad sin alma.
De acuerdo que tenia la costumbre de ir a cagarse en las bodas, vale que mas de una vez se havia follao las palomas de la plaza del ayuntamiento y que le gustaba morder a los peluqueros que hablaban fino, pero él solo era un animal irracional. Un ser inconsciente y por lo tanto inocente. Estava en un mundo que no comprendía, no distinguía el “bien” del “vais a pasarlas putas cabrones”. Él solo quería jugar, que le diesen cariño y trozos de Mortadela.

No quiero engañaros, reconozco que a veces mi perro se pasaba de la raya, que tenia un poder destructivo sin limites y una promiscuidad sexual tal, que las monjas de mi ciudad rompieron la vieja tradición de salir un día al año de paseo y no salían nunca. Pusieron un cartel en la entrada del convento con este parrafo: “Preferimos estar todo el puto año encerradas aquí con tal de mantener nuestra sagrada virginidad. Se hacen madalenas y tatuajes bíblicos”

Así que finalmente la familia se volvió a reunir en una fecha histórica y tomamos la decisión. La papeleta donde ponía “Nos cargamos la mierda de perro que nos esta jodiendo la vida”, gano por mayoría absoluta, mi padre que voto por correo se equivoco y voto por la que ponía “Que no venga el cabrón del papa ni que le toque la lotería”. RABITO otra vez fue el único que se abstuvo porque no entendía la pregunta y se estaba follando la nevera.

El final de la vida de RABITO todos lo sabéis. Murió aplastado por un camión de NATILLAS después de que yo, (su verdugo), le diera un empujón traicionero. Nunca olvidare su última mirada de inocencia desgarrada. Me decía algo parecido a lo que debió decir la mirada del Cesar ante la puñalada de Brutus- “PERO SERÁS CABRON COMEMIERDAS QUE MESTAS MATANDO, SO DESGRACIADU, QUE LA LECHE CAS MAMADO LA E MEADO YO” mas o menos….

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