22.11.04

Love is game (sobre todo a los Celtics)

El baloncesto es un deporte genuinamente americano, como la crema de cacahuete, la hamburguesa radioactiva o los presidentes medio analfabetos con residencia en la Casa Blanca. América es admirada y despreciada con gran virulencia, en cantidades industriales de adrenalina, y el antiamericanismo militante viste muy bien los discursos de los progres-antisistema con vocación de marginalidad perpetúa. Últimamente sin embargo, se están imponiendo los postulados de lo políticamente correcto y se quiere diferenciar y matizar que una cosa es el gobierno de Estados Unidos de turno, con su política imperialista en el escenario internacional, y otra de muy diferente es la gente del pueblo, a pie de calle. Bien, es una obviedad tan elemental que no puedo hacer otra cosa que alinearme con estos simpatizantes del ciudadano medio de yankilandia al que se le presuponen buenos sentimientos y un buen pistolon debajo del cojin.

Dicha la chorrada protocolaria de costumbre tengo que comunicar que soy un aficionado a la liga de baloncesto de los Estado Unidos {NBA} y seguidor fiel de los Boston Celtics de Massachussets. ¿Que queréis que os diga? Cada uno tiene sus manías y hay gente que va a mirar como las motos dan vueltas por un circuito redondo
   Recuerdo perfectamente cuándo empecé a tener simpatía por este equipo de latitudes tan lejanas. Todo empezó hace mucho tiempo, una tarde que estaba mirando aquél maratón deportivo que hacían por La 2 los fines de semana. Aquel día tenían una especie de experto de los deportes americanos. En aquella época todavía no se habían retransmitido nunca partidos de la NBA en Cataluña y la cosa estaba un poco mitificada. Lo único que sabíamos es que los americanos eran muy buenos en esto del baloncesto, que todos eran negros y que los que venían a jugar a europa eran buenísimos comparados con los jugadores nativos.

Yo que soy de Badalona, cuna del baloncesto, era seguidor de la Peña y este deporte ya me gustaba bastante. Los comentarios de aquel experto eran apasionantes; el hombre era una especie de erudito del tema y no paraba de dar datos interesantes para los neófitos.

El primer partido de la NBA que vi en mi vida fue un Angeles Lakers vs Boston Celtics.

Siempre que se ve algún partido, entre contrincantes que no conoces de nada, acabas tomando partido por uno de los dos bandos por las razones más peculiares. Yo me apunté enseguida a las filas de los Lakers porque los Celtics jugaban con vestimenta blanca, y como todo el mundo sabe, por las repercusiones con el Real Madrid, los equipos que juegan de blanco, son en principio, la encarnación del mal .

El partido era un clásico entre dos superpotencias de la NBA, se jugaba en el mítico pabellón del Boston Gardem y era por eso que los Celtics jugaban de blanco; en los Estados Unidos, en todos los deportes, el equipo local juega con la vestimenta de colores claros y el visitante con la oscura .

Supe entonces que la estrella de los Lakers era un tal Magic Johnson, que era muy alto para jugar en la posición de base, y que los Celtics tenían a Larry Bird, un jugador blanco de Indiana con un físico lento pero con mucho de talento y un tiro a canasta mortal de necesidad .

El partido era apasionante. Verdaderamente vibrante. Las jugadas espectaculares eran muy rápidas y mi grado de fascinación no paraba de crecer. El comentarista también era un fanático y lo sabía retransmitir. Gracias a él me enteré de un montón de cosas, pedía que nos fijáramos en detalles que a buen seguro me habrían pasado por alto.

Era un espectáculo increíble, nunca había visto nada igual. A medida que avanzaba al partido empecé a tener unos sentimientos contradictorios, ya que empezaba a florecer, en mi interior de alma pura, una especie de emoción existencialista cada vez que los Celtics hacían una canasta. Normalmente un servidor de ustedes, acostumbra a abrazar las causas más nobles y consolidarías, soy así de buena persona por una cuestión genética de mi naturaleza que no puedo eludir. Y en aquellos momentos la causa buena e indefensa era la de los Celtics. Cuando vi que la mayoría de sus jugadores eran de raza blanca no lo podía entender ¿como ganarán estos desgraciados si el otro equipo son todos negros?

No era un pensamiento racista, era simplemente una constatación de que para mí los jugadores negros eran siempre mucho mejor que los blancos .

Tenia entonces estos sentimientos cruzados, quería que ganaran los de raza blanca (creía que no tenían ninguna posibilidad, pobrecillos) pero quería que perdieran los que jugaban con el uniforme blanco (por encarnar el equipo del mal del Real madrid)

No creo que nunca en lo historia de la humanidad se pueda llegar a sufrir tanto por una idiotez de esta naturaleza. Mi desorientación espiritual era total. ¿Dónde hay una buena Biblia cuando se la necesita?

Por suerte mis dudas contradictorias vieron la luz del fluorescente divino y el simpático experto (que ya me empezaba a cargar un poco) puso imágenes del partido siguiente, que era disputado por los mismos equipos pero en el campo de los Lakers.
Los Lakers iban entonces con la vestimenta clara (amarilla) y los Celtics con la oscura (VERDE), fue genial verlos del color de un pepino, el verde es mi color preferido (no os recuerdo que soy vegetariano porque todavía no os lo he dicho nunca, pero lo soy); iban de verde como El Juventut (la Peña), el equipo de Badalona City, mi ciudad de Xusmamola.

Todavía recuerdo (lo tengo grabado como si sólo hubieran pasado 4 años y 7 meses) una súper jugada donde Kevin Mchale, una especie de Frankostain gigante, se tiró hacia atrás desde la línea de los tiros libres y casi desde el suelo metió canasta. INCREÍBLE no sé cómo no se mató, el hombre se levantó fue hacia un niño que le aguantaba una toalla y se sacó el sudor como si nada.
. A partir de aquí todo fue felicidad y complicidad explicita. Los Celtics y yo hemos hecho un largo camino juntos y nunca, pero nunca nunca nunca, hemos ganado un puto campeonato de la NBA y eso que ahora soy un experto en su legendaria historia y sé que somos el equipo que más veces ha ganado este preciado título (16, de momento).

ahora todo es diferente, nuestro equipo es normalito, casi todos el jugadores son negros e incluso hemos cambiado de campo. Lo único que tenéis que saber al respecto para no hacer el ridículo si vais por los USA, es que los Celtics no tienen mascota ni animadoras, ya que somos gente sería, unos clásicos entre los clásicos (y la tradición es la fuerza de nuestro espíritu ganador, ejem ejem)


PD: Como decían en aquel popular reportaje del Basquetmania (programa del gran Jordi Robirosa (que por cierto, también es seguidor de los Celtics):

"...pero Larry volverá, y cuando Larry vuelva, preparaos para lo numero 17"

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